¿Cómo podemos desarrollar la virtud estoica según Musonio Rufo?

Una de las conferencias de Musonio, el maestro del famoso filósofo Epicteto, comienza cuando le pide a su audiencia que imagine a dos médicos. El primero es un conferenciante dotado y bien informado que habla con confianza sobre como curar a pacientes. Cita a reconocidos expertos y demuestra que está al día en las teorías médicas. Pero hay un problema: en realidad nunca ha tratado a un paciente. 

El otro médico no es tan elocuente, pero tiene una ventaja, ha tratado a pacientes. Musonio pregunta ahora: «¿A qué médico buscaríamos si estuviéramos enfermos?» La respuesta es obvia: la segunda. Porque la práctica tiene prioridad sobre la teoría. Este principio, se aplica a todas las habilidades, incluida la virtud estoica. 

Musonio continúa su conferencia planteando la siguiente pregunta, digamos que necesitábamos a alguien para pilotar un barco. ¿Elegiríamos a alguien que haya navegado y numerosas embarcaciones o alguien que haya pasado años estudiando la teoría de la navegación? ¿Contrataríamos a un arpista que no supiera leer una partitura, o uno que supiera pero nunca hubiera tocado un instrumento? 

En el mismo discurso, Musonio cambia el enfoque al argumento que quiere presentar, y nos pregunta si podemos distinguir la diferencia entre la virtud y el vicio. ¿No deberíamos concluir, que es preferible ser un maestro con experiencia a alguien con conocimiento teórico?  Y si es así, ¿cómo podemos acercarnos a la virtud?

La respuesta, según Musonio, es que las personas virtuosas, como los aspirantes a médicos y músicos, solo pueden aprender haciendo. Por ejemplo, en el caso de la justicia y el coraje, dos de las cuatro virtudes estoicas. Para ser justos, debemos actuar con justicia en nuestra vida diaria, rechazando el egoísmo y la codicia. Para ser valientes, debemos enfrentarnos a situaciones aterradoras, como hablar abiertamente sobre temas aterradores como la muerte. La única forma de dar sustancia a las virtudes, según Musonio, es practicarlas de esta manera.

Nadie elegirá el conocimiento teórico sobre la experiencia, pero tampoco podemos vivir únicamente con nuestra experiencia, porque esta también puede crear puntos ciegos debido a nuestros sesgos cognitivos. La clave, para cualquier habilidad, incluso para la virtud estoica, es usar el método científico. Debemos entender lo que queremos conseguir, crear hipótesis basadas en lo que aprendemos, y usar experimentos para ver si estas son ciertas o no.

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