Cómo ser un epicúreo Una filosofía para la vida moderna por Catherine Wilson 2020 (How to Be an Epicurean 2019)

Resumen corto/Sinópsis: Cómo ser un epicúreo (2020) adapta la filosofía de Epicuro a la actualidad. Solemos pensar que el epicureísmo es un sinónimo del hedonismo, pero no podríamos estar más equivocados. El epicureismo no busca cualquier forma de placer, es más nos invita a alejarnos de aquellos placeres que puedan causarnos daño, y nos recomienda centrarnos en los placeres simples de la vida, como compartir una cena con amigos, leer un buen libro o disfrutar del paisaje.

¿Quién es Catherine Wilson?

Catherine Warren Wilson es una filósofa de origen británico/canadiense. Anteriormente fue Anniversary Professor en la Universidad de York y Profesora Regius de Filosofía Moral en la Universidad de Aberdeen de 2009 a 2012. Sus estudios interdisciplinarios de visualidad, psicología moral y estética, particularmente microscopía temprana y atomismo y materialismo epicúreo, la han convertido en una reconocida experta. 

Algunos de los libros de Catherine Wilson son:

  • Cómo Ser un Epicúreo Una filosofía para la vida moderna
  • Metaethics from a First-Person Standpoint
  • A Very Short Introduction to Epicureanism 
  • Epicureanism at the Origins of Modernity
  • Moral Animals: Ideals and Constraints in Moral Theory
  • Descartes’s Meditations: An Introduction
  • The Invisible World: Early Modern Philosophy and the Invention of the Microscope
  • Leibniz’s Metaphysics: A Historical and Comparative Study.

¿Quiénes son los principales filósofos del epicureísmo? Epicuro y Lucrecio

Cuando la mayoría de la gente piensa en el epicureísmo, imaginemos lujo, y un sin fin de comida y bebidas, sexo e incluso drogas pero esto no podría estar más equivocado. El epicureísmo se asocia con frecuencia con el hedonismo, con un énfasis inusualmente fuerte en la comida y la bebida. Sin embargo, hay mucho más que eso. 

Es cierto que Epicuro, un antiguo filósofo griego, enfatizó la importancia del placer. Lucrecio, poeta y filósofo romano, y otro de los principales epicúreos siguió sus pasos. Y para ambos, el placer que recomiendan es diferente al placer que solemos asociar a la idea de hedonismo. 

Demasiado placer hoy, por ejemplo, puede provocar dolor más tarde. Y apegarnos demasiado a algo o alguien también puede acabar causando dolor. Y algo que solemos olvidar a la hora de hablar de Epicuro es que su filosofía no se limitaba a la ética. Como la mayoría de filósofos del momento, su filosofía también intentaba responder a las preguntas de la metafísica, que es el mundo y cómo funciona, y la epistemología, que es el conocimiento y cómo podemos funciona. 

En el siglo III a. C., Epicuro vivió en Atenas con sus seguidores en una casa fuera de la ciudad conocida como su jardín. De su obra solo sobrevive una parte, ya que por desgracia gran parte fue enterrada por la famosa erupción del Monte Vesubio en el año 79.

Esto implica que como con casi todos los filósofos griegos y romanos tan solo tenemos una pequeña fracción de sus ideas. Quizá el mejor ejemplo de esto, es el de Tales de Mileto del que solo se conserva un pasaje de cuatro frases. En el caso de Epicuro, algunas de las ideas que hemos perdido por el paso del tiempo, las podemos encontrar en la obra de Lucrecio, sobre todo su largo poema Sobre la naturaleza de las cosas.

Tanto el estoicismo como el epicureísmo han tenido un gran peso en la historia de Europa y Estados Unidos. En el caso del estoicismo podemos encontrar referencias a sus ideas en el trabajo de John Stuart Mill, y quizá el principal documento de Estados Unidos, la declaración de derechos humanos y su concepto de libertad, así como en las ideas de ética y mente de Descartes.

Lo mismo se puede aplicar al epicureísmo, aunque en su caso la relación superficial que se suele hacer al conectarlo con el hedonismo ha reducido su impacto en los últimos años. Pero a lo largo de la historia ha tenido un impacto en muchos filósofos, incluidos Thomas Hobbes, John Stuart Mill, Jean-Jacques Rousseau y Karl Marx entre otros. Varios de los padres fundadores estadounidenses, incluido Thomas Jefferson, también fueron epicúreos. 

¿Qué se supone que debemos hacer con nuestras vidas? 

Según Epicuro, debemos elegir el placer y evitar el dolor. Nuestro deseo de hacerlo es natural, y la naturaleza, según Epicuro, es la fuerza más poderosa. Sin embargo, esto no implica dejarnos llevar por cualquier tipo de placer, ni llevarlo a “extremos”.   

Epicuro nos aconseja actuar con prudencia, ser conscientes del placer y el dolor que nuestras acciones causarán a largo plazo, así como en el momento. Para cada decisión que tomamos, debemos sopesar cuidadosa y prudentemente todos los pros y los contras y llegar a la mejor decisión para nosotros. 

Para vivir de acuerdo a esta filosofía, la base quizá esta en no dejarnos llevar por los sesgos cognitivos, y saber algo de estadística. Minimizar el dolor y aumentar el placer es una ecuación en la que el primer paso es entender lo que nos gusta, lo que nos molesta, y los efectos que pueden tener sobre nuestras vidas distintas decisiones. Una vez que sabemos esto, el próximo paso es entender qué sesgos cognitivos pueden estar afectandonos en le proceso, y tomar medidas para reducir sus efectos, y si es necesario cambiar las premisas que teníamos al principio.

Por ejemplo, es importante entender que solemos darle demasiada importancia a la información que creemos correcta, o que solemos priorizar el momento aún si esto puede perjudicar a nuestro futuro, y que solemos tener más miedo a perder que ganas de conseguir algo nuevo.

Una vez que tenemos unas premisas adecuadas, el siguiente paso es aplicar estadística y optimización de funciones, de forma que tengamos una idea de lo que “según la información que tenemos ahora y nuestros valores”, podría ser ideal. No siempre es fácil, pero a medida que apliquemos este enfoque podremos entender mejor lo que realmente queremos y crear un estilo de vida que se acerca más a nuestro ideal. 

¿Por qué es importante la moralidad para los epicúreos?

El marqués de Sade afirmaba ser epicúreo y afirmaba que seguía a la naturaleza buscando su propio placer, que incluía torturar a la gente. Sin embargo, esto pasa por alto un aspecto importante de las enseñanzas de Epicuro: la necesidad de seguir las convenciones morales. Epicuro afirmó que la bondad es algo natural para las personas. Epicuro creía en una perspectiva un poco pesimista sobre la naturaleza del ser humano, consideraba que muchos estarían dispuestos a recurrir a la tortura, el robo o el asesinato para cumplir con sus objetivos. Como resultado, creía en las leyes e instituciones creadas por humanos. Según Epicuro, estas leyes, incluso si no ocurren naturalmente, son necesarias para evitar el descenso al caos. Las convenciones morales cambian con el tiempo porque no son naturales y los sistemas suelen tener fallos, pero sigue siendo algo que necesitamos para asegurar un mínimo de calma en nuestras vidas.

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