Ejercicios estoicos

Rutina de reflexión

“Cuando te despiertes por la mañana, recuerda: La gente con la que voy a lidiar hoy se entrometera, no será agradecida, será arrogante, deshonesta, tendrá celos y serán toscos. Son así porque no pueden diferenciar entre bien y mal. Pero he visto la belleza del bien, y la fealdad del mal y he reconocido que quien hace mal tiene una naturaleza relacionada con la mía – no de la misma sangre o nacimiento, pero de la misma mente, y posee una fracción de lo divino. Y por ello ninguno puede hacerme daño”

Crear una rutina de “meditación” cada mañana en la que tomemos algo de tiempo para pensar en lo que haremos el resto del día, y reflexionar sobre lo que hemos hecho es esencial. La única forma de aprender es a través de la reflexión y crear conexiones conscientes.

Escribir cada mañana no sirve solo para aprender, sino también para regular cualquier efecto negativo. Si alguien nos trata mal, o alguien no cumple, no tiene sentido que  nos enfademos, es mucho mejor que lo aceptemos y veamos cómo solucionarlo o simplemente dejarlo de lado.

Empecemos el día por describir cómo queremos ser. Cual es el tipo de persona al que aspiramos ser y como reaccionaria y se comportaría a lo largo del dia, e intentemos acercarnos el máximo posible a este ideal.

Si usamos un cuaderno en el que apuntar lo que vamos aprendiendo a diario podemos mejorar el efecto de la reflexión. Porque las ideas que tenemos ahora pueden desaparecer para siempre en el próximo instante. Apuntar y analizar en todo momento permite sacar lo mejor de nuestra mente y facilitar el crecimiento.

Tener todo apuntado en un mismo lugar nos permite revisitar las entradas de los meses anteriores y ver donde hemos podido mejorar y donde seguimos teniendo problemas. Un gran ejemplo del que podemos aprender es el diario Meditaciones de Marco Aurelio. uno de los principales textos estoicos.

Al final del día podemos dedicar algo de tiempo a revisar cómo ha ido y todo lo que hemos hecho. Algunas preguntas que pueden resultar útiles son: ¿Me he comportado de acuerdo a mis principios?¿He tratado a las personas con las que he interactuado con respeto y consideración?¿Qué vicios me han controlado?¿Qué cosa puedo mejorar para el día siguiente?

Recordar que puede haber problemas por el camino nos permite ser más flexibles y vivir más tranquilos. Si escribir no es lo tuyo, simplemente salir a dar un paseo o cerrar los ojos durante 15 minutos es suficiente para hacer el ejercicio.

Búsqueda del ideal

“Elige tu propio Catón, o si Caton te resulta demasiado estricto, a Laelius, un hombre cuyo carácter no sea tan estricto. Elige alguien cuya forma de vida y palabras, y cuya misma cara muestre el carácter subyacente, haya ganado tu aprobación. Úsalo siempre de guía sea como guardián o modelo. Hay una necesidad, en mi opinión, de tener a alguien como estándar con el que nuestras características puedan medirse. Sin una regla para referenciar, no convertirás algo torcido en algo recto.”

La forma más rápida de mejorar es buscar a alguien que haya conseguido lo que queremos, o que se comporte como nos gustaría. Usar a esta persona como modelo, o si podemos como mentor, es la mejor forma no solo de aprender sino de entender cómo las acciones se traducen en resultados.

En concreto, ¿qué características de esta persona nos atraen? ¿Es solo su posición, o también cómo ha gestionado problemas y conflictos? ¿Han tenido éxito únicamente a nivel laboral o también a nivel personal y familiar?

Entender qué tipo de persona admiramos no solo da un baremo para medir nuestro progreso y una brújula para guiar nuestro camino, sino también un espejo que refleja facetas de nosotros que desconocemos.

Si no podemos encontrar a nadie en la actualidad, siempre podemos estudiar biografías de personajes históricos.Y podemos estudiar únicamente las características que queremos de cada personaje para desarrollar nuestro propio ideal. Lo importante es tener una guía. 

Retiradas 

“La gente busca retiradas en el campo, en las orillas del mar, las montañas y tú también has creado el hábito de buscarlas. Pero esto es en sí “no filosófico”, cuando es posible retirarse hacia el interior siempre que uno quiera; porque no hay ningún sitio que ofrezca mayor paz o libertad de los problemas que dentro de tu misma alma, sobre todo cuando una persona tiene tales elementos dentro que con el mero hecho de mirarlos un momento puede recuperar la calma (y por calma/paz mental no me refiero más que a tener la mente en orden).

Así que ofrecete constantemente estas retiradas para renovarte; pero mante dentro de ti preceptos básicos y concisos que sean suficientes, en un primer encuentro, para purificarte de toda ansiedad y mandarte de vuelta, sin ningún descontento, a la vida a la que has de volver.”

Muchos venden los viajes como la “panacea para el alma”, aquello que con hacerlo unas veces al año te permite solucionar cualquier problema o enfado que tengas con el día a día. Pero este enfoque no resuelve el problema principal, si no estamos satisfechos con el día a día, por mucho que viajemos unas veces al año no será suficiente. 

Según Marco Aurelio. la verdadera paz está dentro de cada uno. Es ser capaz de entendernos, y de estar en paz con nosotros mismos, de poder meditar sin miedo a que nos asalten pensamientos de cosas que no hemos hecho o de las que nos arrepentimos. 

La razón por la que queremos huir a otros sitios es para que el “cambio súbito”, nos ayude a olvidarnos de los cambios que no queremos ver en el día a día. Pero viajar. a menos que le saquemos provecho, nunca será suficiente para conseguir libertad, porque la libertad real empieza desde dentro.

Las retiradas espirituales son quizá una excusa que usamos para no poner el esfuerzo de meditar y encontrar la paz y libertad hoy. Un gran ejercicio para entrenar esta capacidad es la meditación, en concreto aquella en la que intentamos darnos cuenta cada vez que nos distraemos.

Una vez que lo practicamos lo suficiente, veremos que podemos encontrar paz incluso en medio de unas obras.

Disciplina

“Si cumples con la tarea actual, siguiendo la razón correcta con diligencia, energía y paciencia… si puedes aferrarte a esto, sin miedo o expectativa, y encontrar paz en lo que haces… vivirás una buena vida”

Vivir con disciplina y cumplir con aquello que nos proponemos es la mejor forma de practicar el estoicismo. Todos pasamos por momentos en los que no queremos hacer nada, en los que queremos descansar, dejar que pase el tiempo o, escapar de algo que tememos. Pero hacerlo implica ser controlado por las emociones. Si dejamos que los impulsos del momento nos controlen, nos alejamos de nuestro camino, de nuestros principios y aunque “disfrutemos” el momento, nos arrepentiremos en el futuro.

Esforzarnos en cumplir y hacer algo aunque sea difícil o nos de miedo, es la clave para sentirnos llenos. Lo único a lo que tenemos derecho es nuestro trabajo, no los resultados, así que no dejemos de lado uno de nuestros pocos derechos.

Practicar la desgracia

“Es en tiempos de seguridad que el espíritu debería prepararse para los tiempos difíciles; mientras la fortuna nos da otorga favores es cuando debemos aprovechar para fortalecernos contra sus rechazos” -Séneca

La vida de Séneca fue una rusa. Nacido en Córdoba, fue hijo de Séneca el Viejo, un conocido autor de la época. Su familia se mudo a Roma durante su infancia y ejercieron en el lugar. De familia opulenta, Séneca dedicó sus primeros años a la política y al aprendizaje de la disciplina estoica, bajo la tutela de Attalo, un maestro estoico.

En la política Séneca llegó a ostentar cargos importantes, en el campo de las finanzas, pero fue desterrado a Córcega poco después por una supuesta aventura con la nieta del emperador del momento. Durante este destierro Séneca siguió trabajando su lado literario y nacieron sus obras sobre la consolación, en las que consolaba a su madre por su destierro y a un amigo por la muerte de su hermano.

8 años después Séneca fue llamado para ejercer como mentor del nuevo emperador Nerón, hijo de Agripina, hermana de la mujer con quien se suponía que Séneca tuvo una aventura. Durante este periodo, Séneca alcanzó su mayor esplendor a nivel económico y de reconocimiento convirtiéndose en la mano derecha del emperador. Pero poco después fue encarcelado y ejecutado, bajo supuesta traicion e intento de asesinato de Neron.

Séneca sufrió lo que muchos podríamos llamar golpes de suerte seguidos de golpes de “mala suerte”, que le forzaron a entrenar su mente y aprender a aceptar las cosas como venían.

Como ejercicios para entrenar nuestra mente, el filósofo recomendaba escoger unos días cada mes para vivir como si lo hubiésemos perdido todo, ropa desgastada, salir del confort, comer lo mínimo. 

El confort es la peor droga, seguida de un sueldo. Nos crea un sentimiento de seguridad falso, porque de la misma forma que el pavo piensa que seguirá recibiendo comida hasta que llega el día de acción de gracias, nosotros tampoco podemos saber cuando lo perderemos todo. Si no entrenamos para aprender a lidiar con ello, cuando pase el golpe será tan fuerte que no nos quedará nada.

Y si no estamos contentos con nuestra situación, pero seguimos, es posible que sea por miedo a perder lo que tenemos, aun cuando no lo queremos. Por eso, el confort y la seguridad son elementos que debemos intentar evitar o al menos evitar de forma periódica.

La incertidumbre nos da miedo y alimenta nuestra ansiedad. Cuanto más tiempo pasamos escondiendonos de la incertidumbre, más fácil es que nos destroce cuando llega. Si conocemos lo peor que puede pasar, y lo experimentamos de vez en cuando, el miedo desaparece.

Entrenar nuestra mente es la clave para convertirnos en un sistema antifragil. El resultado es casi siempre recuperable o temporal.

Entrenar la percepción

“Elige no ser herido y no te sentirás herido. No te sientas herido y no lo habrás sido. El impedimento a la acción avanza la acción. Lo que bloquea el camino se convierte en el camino.” – Marco Aurelio

Los estoicos defienden que todo efecto que pueda tener sobre nosotros algo, sea positivo o negativo, solo existe porque permitimos que exista. Si decidimos no dejar que algo nos afecte, su efecto se reduce y si su efecto se reduce es lo mismo que si nunca hubiese sucedido, ojos que no ven corazón que no siente.

Si pedimos un café y el camarero nos responde mal, en lugar de irritarnos, podemos tomarlo como una oportunidad para controlar nuestro estado de ánimo. Esto nos permite pasar de una mentalidad que busca enemigos constantemente a una que puede eliminar las distracciones del dia a dia y centrarse en lo que más nos importa, vivir bien.

De la misma forma, con perspectiva todo problema puede convertirse en una oportunidad de crecimiento. La base de la llamada mentalidad de crecimiento  es este mismo principio. Si consideramos todo como una lección, en lugar de compadecernos de nuestra situación podremos dedicar energía a aprender sobre lo que nos ha llevado a que pase y cómo evitarlo en un futuro.

Recordar que todo es efímero

“Tanto Alejandro Magno como su paje murieron y lo mismo le pasó a ambos”

Por ahora, una de las únicas constantes es la muerte. Todo es efímero, todo puede romperse o cambiar. Pero aunque sabemos que es cierto, intentamos no hacer mucho caso a esta realidad, nos distraemos pensando en el pasado o en el futuro. 

Podemos entrenar este punto de vista recordando a alguien que hayamos perdido, o buscando alguna imagen de alguien mayor e imaginando cómo eran durante su juventud para recordar que nosotros también envejeceremos.

Otra técnica es la de imaginar que estamos en el cielo mirando hacia abajo. Si fuésemos un pájaro tanto las personas como las hormigas tendrían el mismo peso para nosotros, simplemente seres que van caminando por el suelo. Observar con una vista de halcón permite verlo todo y a la vez recordar que para un observador nada de ello es tan importante. Nuestros problemas y obstáculos sólo parecen enormes porque los vivimos nosotros, para otros a veces ni merecen su atención.

No significa que no debamos soñar, o que no merezca la pena esforzarnos. El poco tiempo que tenemos está hecho para disfrutarlo. Significa luchar para conseguir lo que buscamos, aceptar los problemas y obstáculos como parte del proceso, y no dejarnos llevar por emociones que reduzcan nuestro disfrute del momento. Ya que tenemos poco tiempo, ¿porque desperdiciarlo quejándonos o estando enfadados?

Al final todos acabaremos como polvo, así que elijamos al menos un estilo de vida que sea como los fuegos artificiales.

Citas destacadas

“¿Otros me hieren? Ese es su problema. Su carácter y acciones no son las mías. Lo que sucede es decretado por la naturaleza y lo que hago por la mía”

Otro ejemplo de cita que destaca la esencia del estoicismo. Lo único que podemos controlar es nuestra mente, y todo lo otro hemos de aceptarlo como algo “destinado” sobre lo que no tenemos poder alguno. 

Del mismo modo que no nos enfadamos cuando llueve y culpamos a las nubes, tampoco podemos culpar a otros. Sus acciones son naturales, y es normal que no se ajusten a lo que queremos. Si nos insultan o atacan, no hay razón para enfadarse, no merece la pena. Tan solo tenemos que seguir con el camino que consideramos correcto.

“Hoy he escapado de la ansiedad. O no, la he descartado, porque estaba dentro de mí, en mis propias percepciones –  no fuera”

Todo está dentro de nuestra mente. El miedo a que algo salga mal, o las ganas de que algo salga bien. Pero a menos que podamos controlarlo con nuestras acciones, sin caer en la falacia de la planificación, no podemos quejarnos sin importar el resultado. 

Lo único a lo que tenemos derecho es nuestro trabajo y nuestra mente, los resultados están completamente fuera de nuestro control. Si nos enfadamos no es porque haya salido mal, sino porque sabemos que no hemos hecho todo lo que podíamos, es una forma de externalizar la culpa.

“Porque tu propia habilidad sea inferior a la tarea, no asumas que está por fuera de las capacidades del hombre; pero si cualquier cosa se puede conseguir con la habilidad y competencias del hombre, cree que está dentro de tu esfera de posibilidades”

Esto lo hemos visto una y otra vez. Sin importar cuánto valor asociemos a la posición de los expertos, siempre existe la posibilidad de que se equivoquen. Esto se debe a que las teorías siempre son “modelos para explicar el mundo” y por lo tanto se pueden equivocar. Además nuestra mente está llena de errores y los sesgos cognitivos nos llevan a obviar información, no saber como darle la importancia adecuada, y una multitud más de errores que causan que nos equivoquemos  aun cuando estamos seguros.

Que no creamos que algo es posible, no significa que sea imposible lograrlo en general. Y del mismo modo, si alguien puede lograr algo, es muy probable que nosotros también podamos. Sin importar la diferencia de talento, con una comprensión suficiente y el tiempo necesario, hay pocas cosas imposibles.

“¿Qué progreso he conseguido? ‘He empezado a ser mi propio amigo’. Eso es sin duda progreso. Esta gente nunca estará sola y puedes estar seguro de que serán amigos de todos”

Para vivir bien, para tratar a otros bien, el primer paso es querernos. Nuestra cultura nos lleva a pensar que hemos de conseguir algo para querernos, que tenemos que demostrar alguna habilidad para sentirnos bien. Pero aunque este sentimiento puede ser útil para producir resultados, la realidad es que no necesitamos nada más que alimento, salud y algo de tiempo para sentirnos bien.

Practicar la gratitud por lo que tenemos, con métodos como los de “loving kindness meditation”, y simplemente por estar vivos, poder pensar y movernos puede llenar ese vacío que todos llevamos. 

Si logramos sentirnos bien con nosotros, todas las luchas por poder, reputación y dinero, nos pareceran menos importantes, y podremos conectar con otras personas. Si alguien esta bien, son muchos lo que querrán conectar, únicamente por la energía y paz que transmite.

“Muestrame un hombre que no sea esclavo; uno que sea esclavo al sexo, otro al dinero, otro a la ambición; todos son esclavos a la esperanza y el miedo. Podría mostrarte un hombre que ha sido Cónsul que es esclavo a su “anciana pareja”, un rico que es esclavo a una joven en servicio doméstico. Y no hay estado de esclavitud mas vergonzoso que uno autoimpuesto.”

“Cuenta tus años y te sentirás avergonzado por seguir queriendo y trabajando por lo mismo que querías cuando eras joven. De esto asegúrate antes de tu muerte – que tus fallos mueran antes que tu”

Todos somos esclavos de algo. Sea de algo que nos ha pasado y que no nos deja cambiar. O algo que queremos conseguir para sentirnos mejor. Alguien a quien queremos gustar. Alguien a quien queremos castigar. Todos tenemos algo que nos ata, que evita que seamos libres y limita nuestras decisiones y disfrute del momento.
Lo peor, es que cadenas que creamos por nuestra cuenta, por miedo al aburrimiento, por miedo a aceptar que la vida es efímera, por escapar. Pero por suerte. al ser autoimpuestas también tenemos la llave, solo hemos de decidirlo.

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