¿Quién es John Stuart Mill?

John Stuart Mill, fue un filósofo, diputado inglés y economista, que es considerado uno de los pensadores en temas de política, en concreto del liberalismo, y uno de los filósofos en temas de moralidad y ética más influyente en la historia del pensamiento occidental. Sus teorías sobre la relación entre el gobierno y el estado han servido como base de las políticas económicas de varios paises, y ha inspirado a diversas corrientes de pensamiento filosóficas, como el objetivismo. Además de su obra de mayor impacto Sobre la libertad, Mill es mejor conocido por su libro Utilitarismo, que se considera un texto fundamental en la filosofía utilitaria.

John Stuart Mill fue un filósofo, economista político, diputado y funcionario inglés. Fue un importante contribuyente a la teoría social, la teoría política y la economía política, y fue ampliamente considerado como uno de los pensadores más influyentes en la historia del liberalismo clásico. 

Para Mill, la libertad como una contraposición entre la libertad individual en oposición al control estatal y social ilimitado. Sus teorías sobre la relación entre el gobierno y el estado han servido como base del modelo estadounidense, y ha inspirado a diversas corrientes de pensamiento filosóficas, como el objetivismo. Además de su obra de mayor impacto Sobre la libertad, Mill es mejor conocido por su libro Utilitarismo, que se considera un texto fundamental en la filosofía utilitaria.

Contribuyó al estudio de la metodología científica, aunque su comprensión se basó en los escritos de otros, sobre todo William y la investigación realizada para Mill por Alexander Bain. A nivel de política, Mill fue miembro del Partido Liberal y autor de la primera obra feminista The Subjection of Women, el segundo miembro del parlamento  en pedir el sufragio femenino.

La teoría de libertad de John Stuart Mill

En su libro, Sobre la Libertad (1859), de John Stuart Mill aborda la naturaleza y los límites del poder que la sociedad puede ejercer legítimamente sobre el individuo. Mill cree que sólo adhiriéndose al Principio de la Libertad pueden las instituciones políticas y sociales de una sociedad democrática cumplir su papel de dar forma al carácter nacional, permitiendo a sus ciudadanos seguir sus propias metas y deseos. 

Para John Stuart Mill las libertades del individuo son fundamentales, y  «el único fin por el cual la humanidad está autorizada, individual o colectivamente, a interferir con la libertad de acción de cualquiera de ellos es la autoprotección». «La única razón legítima para ejercer el poder sobre cualquier miembro de una comunidad civilizada contra su voluntad es evitar el daño a los demás. Su propio bien, ya sea físico o moral, es una justificación insuficiente». 

Según Mill, los «daños» que pueden evitarse incluyen tanto actos de omisión como actos de comisión. Por lo tanto, no salvar a un niño que se está ahogando, así como no pagar impuestos o no comparecer como testigo ante el tribunal, cuenta como un acto dañino. Según Mill, no cuenta como daño a alguien si la persona afectada, sin uso de fuerza o manipulación, esta dispuesta a asumir el riesgo: por lo tanto, ofrecer un empleo inseguro a otros es permisible siempre que no haya engaño de por medio. Pero a su vez defiende que la sociedad no debería permitir que las personas se vendan como esclavas.

Aunque la cuestión de qué constituye una acción egoísta y qué acciones, ya sea por omisión o por comisión, constituyen daños sujetas a regulación sigue estando en debate. 

John Stuart Mill sobre la Tiranía de la Mayoría y los Peligros de la Democracia

«La lucha entre la libertad y la autoridad es el elemento más característico de las partes de la historia»John Stuart Mill

En la antigüedad, la libertad era un “conflicto… entre súbditos, o algunas clases de súbditos, y el gobierno»John Stuart Mill

Mill definió la libertad social como la libertad de la «tiranía de los gobernantes políticos». Introdujo una serie de conceptos diferentes de las formas que puede tomar la tiranía, incluida la tiranía social y la tiranía de la mayoría. 

Para Mill, la libertad social significaba limitar el poder del gobernante para que no pudiera usarlo para promover sus propios caprichos y, de alguna forma, tomar decisiones que pudieran dañar a la sociedad. Según Mill, los ciudadanos deberían poder influir en las decisiones gubernamentales. Definió la libertad social como «la naturaleza y los límites del poder que la sociedad puede ejercer legítimamente sobre el individuo». 

Para ello, propuso dos alternativas o métodos, ambos vigentes en la mayoría de países de occidente: primero, obteniendo el reconocimiento de inmunidades específicas (conocidas como libertades o derechos políticos); y segundo, estableciendo un sistema de “check and balances” o «verificaciones constitucionales», que hace referencia a que ninguno de los órganos de gobierno debería tener un control absoluto. 

Esta última, propuesta antes por pensadores como John Locke y con ciertos sistemas similares anteriormente, es una de las razones por las que la mayoría de gobiernos, que no sean una dictadura, suelen tener una división, al menos aparente, entre el poder ejecutivo, el legislativo y el poder judicial.

John Stuart Mill sobre la libertad de expresión

Su obra On Liberty es una apasionada defensa de la libertad de expresión. Mill sostiene que poder expresar nuestras ideas es un requisito imprescindible para el progreso intelectual y social. Afirma que nunca podemos estar seguros de que una opinión que no se oiga no contenga algún elemento de verdad. 

También afirma que permitir que la gente exprese opiniones falsas es beneficioso por dos razones. Primero, cuando las personas se involucran en un intercambio abierto de ideas, es más probable que abandonen las creencias falsas. En segundo lugar, al obligar a otros a reexaminar y reafirmar sus creencias durante el proceso de debate, se evita que estas creencias se conviertan en un mero dogma. 

Mill cree que no es suficiente simplemente tener una creencia no examinada que resulta ser cierta; uno también debe entender por qué la creencia en cuestión es verdadera. 

Mill considera que las ventajas de ‘buscar y descubrir la verdad’ es que nos permiten expandir nuestro conocimiento y con ello mejorar la calidad de vida de nuestra sociedad y a nivel individual. Sostuvo que incluso si una opinión es incorrecta, al ofrecernos un punto de vista que usa un estándar o unos sesgos diferentes a los que tenemos nosotros, nos permite ver posibles errores que de otra forma habríamos pasado por alto. 

Según Mill, la mayoría de las opiniones no son ni completamente verdaderas ni completamente falsas, y argumenta que permitir la libre expresión permite ventilar puntos de vista opuestos como un medio para preservar la verdad parcial en varias opiniones. Si conocemos el punto de vista objetivista podríamos ver esto como una de las principales diferencias entre Mill y esta filosofía. El objetivismo por ejemplo, considera que solo hay una verdad, y que si cometemos errores a la hora de interpretar o entender algo, estos son debidos a nuestra falta de conocimiento y contexto en ese momento.

Preocupado por la supresión de las opiniones minoritarias, argumentó a favor de la libertad de expresión por motivos políticos, afirmando que es un componente necesario que debe tener un gobierno representativo para empoderar el debate sobre la política pública. También argumentó que la libertad de expresión promueve el crecimiento personal y la autorrealización. Afirmó que la libertad de expresión es esencial para desarrollar talentos y realizar el potencial y la creatividad de uno. Afirmó con frecuencia que la excentricidad era preferible a la monotonía y el estancamiento.

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